Durante años los estudiantes de la Universidad Autónoma de Santo Domingo hemos tenido que soportar situaciones que irrespetan nuestra condición de estudiantes y nuestra educación, lo que a la vez significa irrespetar nuestras metas, nuestros sueños y por tanto nuestro futuro en la sociedad.Se pueden observar situaciones incomodas, se puede citar ejemplos tales como recibir docencia en aulas deterioradas y en condiciones denigrantes, sin iluminación, filtraciones en techos y paredes, interminables filas para realizar los pagos, la indisposición de la entrega de los carnets (ya cobrado varias veces), etc. Situaciones que entorpecen el aprendizaje y paradójicamente la calidad como futuros profesionales en cuyas manos se encuentra la responsabilidad y el compromiso de combatir la actitud de intereses individuales cuyos móviles principales son el clientelismo y el macuteo.
Los estudiantes no son escuchados y reciben una educación escéptica en relación a la protección de sus derechos.
No conformes con esto, han despojado al estudiantado del derecho a una alimentación adecuada, pues el comedor universitario mantiene sus puertas cerradas a los estudiantes, no obstante los recursos del mismo son utilizados para respaldar campañas políticas, las infraestructuras universitarias son utilizadas para promociones partidarias, la universidad se encuentra plagada de afiches promotores de candidaturas políticas y los medios de trasporte propiedad de la universidad son utilizados para fines totalmente aislados de las actividades y necesidades universitarias; al parecer han olvidado que dichas acciones están prohibidas según sustenta el Estatuto Orgánico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en su capítulo 1, articulo 3, el cual declara lo siguiente : “Ningún organismo o persona podrá usar el nombre de la Universidad, ni emplear su condición de miembro de esta institución, para hacer política partidaria.”
Pero sin lugar a dudas lo peor es la indiferencia y la permisibilidad. Luchar es un compromiso individual y colectivo; defender y promover los ideales a favor de la educación dominicana, por lo que los estudiantes deben unir sus voces para de manera firme y responsable defender lo que por derecho legítimo les pertenece.
Por Anny Torres
No hay comentarios:
Publicar un comentario